jueves, 13 de agosto de 2009

ill.

Está claro que todo se confabula para que cada una de las cosas que hago tengan consecuencias a corto plazo. Consecuencias que pecan de mariquez extrema. Dos días de no dormir bastaron para que me resfriara y ahora estoy moqueando y débil y en la cama hasta nuevo aviso.

La parte buena es que eso me da pretexto para terminar de leer a Umberto Eco, Carlos Fuentes, Paes Filho y Stendhal, que tienen rato esperando este momento para llevar agua a sus molinos. Ojalá todavía tuviera contacto con aquella ex que me hacía un delicioso consomé de pollo cada vez que me enfermaba y me chiqueaba muchísimo (confieso que alguna vez me fingí enfermo para comer bien y ser consentido) y la amiga que de repente hacía esas funciones está en su último mes de embarazo así que tampoco.

Y sí, antes de que lo comenten, Ella es doctora. No me sirve de gran cosa a 1400 kilómetros de distancia,

Quiero amanecer sano a la verga.

Bueno, noticias: Tierra adentro (editorial) se muestra como posible casa publicadora de mi cuentario Equívocos y Ficciones. El suplemento cultural de Milenio publicará un cuento mío. Algún día. Del 31 de agosto al 4 de setiembre estaré en el Taller de periodismo cultural de Arturo Mendoza -editor de Emeequis y Chilango- aprendiendo sobre dos cosas que no comprendo: El periodismo y la cultura a la mexicana. El taller es gratuito, si a alguien le interesa infórmese en I.S.C.

Ah, y hoy cumplo un año con mi mujer. Ella me hace feliz.

Pero de todos modos si no me alivio durante el sueño de hoy, mañana voy a hacerle la vida difícil a alguien, me cae.

No hay comentarios:

Publicar un comentario